Comentarios matinales desde el metro…
Regresé a Japón el domingo. El martes cogí un tren temprano de Osaka a Tokio ya que abríamos la oficina ese día. Todo está normal, con una calma tensa mientras todo el mundo mira de reojo la evolución de las labores en Fukushima. La televisión alterna entre reportajes de la zona destruida por el tsunami y noticias de la central. Empieza a haber programas de variedades. La información ofrecida por el gobierno y Tepco siempre es un poco críptica, así que siempre hay algún experto que interpreta lo que esta pasando y, sobre todo, lo que puede pasar.
La situación sigue siendo complicada y lo seguirá siendo hasta que logren poner en marcha los sistemas de refrigeración. Ahí no se acabará la cosa. Si se confirma la existencia de una fisura en el reactor numero 2 tendrán que optar por una solución tipo sarcófago, lo que llevara tiempo.
Creo que los japoneses comienzan a darse cuenta del problema que puede representar todo esto a medio y largo plazo. El descubrimiento de verduras con índices radiactivos peligrosos, y el anuncio ayer de la municipalidad de Tokio que el agua de una depuradora había sobrepasado los niveles de radio considerados peligrosos para bebés han añadido una grado mas de angustia.
Los anuncios respecto a las verduras son de "limitación de salida"(出荷制限 para los japanófilos) Como nadie sabe que quieren decir con eso, pues nadie compra verduras del norte de Kanto y de Tohoku. Esta mañana he visto en la tele expertos pidiendo claridad.
El tema del agua en Tokio tiene otras dimensiones. Según el informe de la OMS, los niveles en becquereles por litro por encima de los cuales la radiactividad (yoduro potásico radiactivo) es peligrosa son de 300 bq/l para adultos y 100 bq/l para bebés. La OMS sitúa los niveles en 3000 bq/l para adultos (ver informe , ver pagina 11 y 12 del último informe). Aquí como en tantas otras cosas la obsesión por niveles de seguridad teóricamente mejores que las normas internacionales va jugar una mala pasada al país. Se crea alarma cuando igual no debe haberla, al menos todavía. Otro aspecto del problema es que la inspección de las normas es competencia de las provincias. En el caso de Tokio es el gobierno metropolitano. Éste, al encontrar niveles de 310 bq/l ayer en una sola de las depuradoras, puso una alerta para el conjunto de la municipalidad. Me huele un poco a puñalada trapera ya que el gobernador de Tokio tiene aspiraciones políticas más elevadas.
La situación sigue siendo complicada y lo seguirá siendo hasta que logren poner en marcha los sistemas de refrigeración. Ahí no se acabará la cosa. Si se confirma la existencia de una fisura en el reactor numero 2 tendrán que optar por una solución tipo sarcófago, lo que llevara tiempo.
Creo que los japoneses comienzan a darse cuenta del problema que puede representar todo esto a medio y largo plazo. El descubrimiento de verduras con índices radiactivos peligrosos, y el anuncio ayer de la municipalidad de Tokio que el agua de una depuradora había sobrepasado los niveles de radio considerados peligrosos para bebés han añadido una grado mas de angustia.
Los anuncios respecto a las verduras son de "limitación de salida"(出荷制限 para los japanófilos) Como nadie sabe que quieren decir con eso, pues nadie compra verduras del norte de Kanto y de Tohoku. Esta mañana he visto en la tele expertos pidiendo claridad.
El tema del agua en Tokio tiene otras dimensiones. Según el informe de la OMS, los niveles en becquereles por litro por encima de los cuales la radiactividad (yoduro potásico radiactivo) es peligrosa son de 300 bq/l para adultos y 100 bq/l para bebés. La OMS sitúa los niveles en 3000 bq/l para adultos (ver informe , ver pagina 11 y 12 del último informe). Aquí como en tantas otras cosas la obsesión por niveles de seguridad teóricamente mejores que las normas internacionales va jugar una mala pasada al país. Se crea alarma cuando igual no debe haberla, al menos todavía. Otro aspecto del problema es que la inspección de las normas es competencia de las provincias. En el caso de Tokio es el gobierno metropolitano. Éste, al encontrar niveles de 310 bq/l ayer en una sola de las depuradoras, puso una alerta para el conjunto de la municipalidad. Me huele un poco a puñalada trapera ya que el gobernador de Tokio tiene aspiraciones políticas más elevadas.
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